junio 30, 2026
Hola, mis amores:
Hay una cierta arrogancia que puede venir con el “descubrimiento” de que yo
no existo; de que no hay nadie aquí.
Puede convertirse en un bonito juguete o en una brillante baratija llevada como
símbolo de avance espiritual. Pero, en realidad, no es más que bisutería.
También puede utilizarse como un arma contundente para derribar a aquellos
que todavía creen ser alguien.
Recuerda a los estudiantes de primer año de psicología que van por ahí
diagnosticando a los demás con lo último que acaban de leer.
La Enseñanza Viva del Advaita intenta socavar esta tendencia reiterando
constantemente que todos y cada uno de los principios e ideas expuestos en
libros, audios y vídeos son simplemente indicadores hacia una Verdad que, en
última instancia, es inexpresable.
Y aunque sea inexpresable, todavía puede ser reconocida en un nivel que está
más allá de las limitaciones del intelecto.
Cuando esto sucede, hay Paz.
Que os encuentre ahora.
Wayne